Aunque la actualidad va tan deprisa que ya parecen noticias antiguas, no podemos dejar de dar nuestra opinión sobre el Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción, presentado el 9 de julio de 2025 por el presidente del Gobierno. Aunque la obligación de presentar este plan estaba recogida en la disposición adicional 5.ª de la Ley 2/2023, bajo el epígrafe «Estrategia contra la corrupción», estableciendo un plazo de 18 meses desde la entrada en vigor de la ley —ya cumplido— y la obligación de colaborar con las comunidades autónomas en la estrategia, y organismos internacionales como el GRECO lo venían reclamando desde hacía tiempo, lo cierto es que, como suele ser habitual, su presentación no responde tanto a la convicción como a la necesidad (política). Efectivamente, haciendo una vez más de la necesidad virtud, el presidente del Gobierno lo presenta como una especie de antídoto para tranquilizar a los socios y asegurar su apoyo, pese a los graves escándalos de corrupción que salpican tanto a algunas entidades públicas (en particular al Ministerio de Fomento) como al PSOE. Escándalos que tienen que ver, no lo olvidemos, con decisiones muy personales de Pedro Sánchez, que eligió a sus dos anteriores secretarios de […]
EDITORIAL: El plan anticorrupción del Gobierno, oportunidades perdidas y razones para el escepticismo
Aunque la actualidad va tan deprisa que ya parecen noticias antiguas, no podemos dejar de dar nuestra opinión sobre el Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción, presentado el 9 de julio de 2025 por el presidente del Gobierno. Aunque la obligación de presentar este plan estaba recogida en la disposición adicional 5.ª de la Ley 2/2023, bajo el epígrafe «Estrategia contra la corrupción», estableciendo un plazo de 18 meses desde la entrada en vigor de la ley —ya cumplido— y la obligación de colaborar con las comunidades autónomas en la estrategia, y organismos internacionales como el GRECO lo venían reclamando desde hacía tiempo, lo cierto es que, como suele ser habitual, su presentación no responde tanto a la convicción como a la necesidad (política). Efectivamente, haciendo una vez más de la necesidad virtud, el presidente del Gobierno lo presenta como una especie de antídoto para tranquilizar a los socios y asegurar su apoyo, pese a los graves escándalos de corrupción que salpican tanto a algunas entidades públicas (en particular al Ministerio de Fomento) como al PSOE. Escándalos que tienen que ver, no lo olvidemos, con decisiones muy personales de Pedro Sánchez, que eligió a sus dos anteriores secretarios de […]
